jueves, 13 de julio de 2017

Crema Volteada


En mi oficina, a un compañero se le ocurrió la magnífica idea de iniciar un turno dulce, en donde todos los miembros de la oficina nos turnamos para traer algo dulce el lunes de cada semana. No se imaginan como una política tan sencilla como ésta hace los comienzos de semana – normalmente aborrecibles y terribles - cien mil veces mejor.

Excepto por los conflictos.

Caso en cuestión, mi turno. Para él, lleve medialunas y facturas. Obviamente que eran del Sabor de Buenos Aires, pues, a mi juicio, este lugar vende las mejores medialunas de la capital. En la ofi somos 12, por lo que, salomónicamente, llevé 24 medialunas y señalé la instrucción de que correspondían 2 por cabeza. Pues bien, al final de la jornada, una compañera denunció que no había comido ninguna medialuna. Seguidamente lo hicieron dos compañeros más, y otros dos dijeron que solo habían comido una. Los cálculos arrojan que 1 persona se comió no 3, no 4, no 5, no 6, no 7, sino 8 medialunas!!!!!

Se hicieron las investigaciones correspondientes, interrogaciones vía whatsapp, pero nada… hasta el día de hoy desconocemos quién fue. Grave atentado contra la camaradería y decencia, aún estamos trabajando por reinstaurar la confianza en el lugar de trabajo.


La receta de hoy proviene, precisamente, de este feliz turno dulce. La llevo mi compañero Raúl en su turno, y la hizo con sus propias manitos. Es una crema volteada, delicioso postre de leche peruano, de la familia de la leche asada, pero más cremosa y densa.


La verdad es que yo no soy la mayor fan de los postres de leche, por lo que me acerqué a ella sin demasiadas expectativas. Sorpresa la mía: es una delicia. Cremosa, dulce, suave, seductora. Naturalmente, tuve que pedirle la receta.


Raúl la había sacado de Youtube, lo que prueba mi tesis de que Youtube es de las mejores fuentes de recetas que hay. El canal es de una mujer peruana que explica con toda llaneza y cercanía como preparar este manjar. ACÁ el link al video, por si quieren revisarlo.

La preparación es súper sencilla. Se cubre un molde caramelo. Luego se hace la mezcla de la crema que consiste en solo 4 ingredientes: huevos, leche condensada, leche evaporada y vainilla. Eso se vierte sobre el molde acaramelado, y al horno a baño maría. Se desmolda de las mil maravillas, sobretodo si lo dejan reposar en el refri una noche.


En lo principal, mantuve la receta original, pero reduje proporcionalmente las cantidades (la receta a continuación corresponde a 1/3 de la receta original) y aumenté el caramelo, pues me encanta cuando los flanes nadan en caramelo. Incluso así, cuando ya quedaban los últimos pedazos, encontré que faltaba caramelo, así es que para la próxima vez haré 1 ½ taza de azúcar.


No puedo dejar de recomendarles este postre. Es realmente rico, sencillo y confortante. Sale bellísima por lo demás. Y muchas gracias a Raúl por introducirme a esta receta.


Crema Volteada

Receta adaptada de: Zoila M. (A mi estilo Perú)
Rinde: 1 molde redondo de alrededor de 20 cms de diámetro; entre 10-12 porciones.

1 taza de azúcar
¼ de taza de agua
5 huevos
1 tarro de leche condensada
1 tarro de leche evaporada
2 cucharaditas de esencia de vainilla

Precalentar el horno a 180ºC.

Se vierte la azúcar en una sartén lo más amplia posible. Se agrega el agua y se mezcla hasta que tenga la consistencia de arena mojada. Esto se pone al fuego medio y se hace un caramelo. Para evitar que el caramelo se cristalice, no revolver con cuchara, sino que simplemente ir moviendo la sartén. El caramelo debe quedar un ámbar intenso, pero sin que se queme.

El caramelo, caliente, se vierte en un molde redondo de alrededor de 20 cms de diámetro. Con guantes de cocina (pues el caramelo calentará el molde) se va rotando el molde para esparcir el caramelo por los lados del molde. Una vez que se encuentre cubierto, dejar a un lado mientras se prepara la mezcla de la crema volteada.

Para preparar la mezcla, batir los huevos con batidora eléctrica por tres minutos, hasta que estén incorporados y espumosos. A ello se le agregan las leches (condensada y evaporada) y finalmente la vainilla.

Preparar el baño maría: poner el molde cubierto de caramelo en una fuente más grande para hacer el baño maría.

Verter la mezcla al molde cubierto caramelo (que a estas alturas estará solidificado). Llenar la fuente grande con agua caliente y meter todo al horno precalentado a 180ºC, por alrededor de 40 minutos, o hasta que esté cuajado. Sabrán que está cuajado porque podrán tocar la crema y tendrá una consistencia firme, y no líquida.

Retirar todo del horno, y dejar enfriar a temperatura ambiente, aún el molde dentro de la fuente. Pasar un cuchillo por los bordes del molde para despegar la crema de él. Luego, cubrir con papel plástico, y refrigerar por al menos 3 horas o idealmente una noche.

Retirar del frío y dar vuelta sobre un plato. Debería despegarse sin problemas.

sábado, 24 de junio de 2017

Rosquitas Chilenas

Éstas son rosquitas, rosquillas, roscas dulces, rosquitas chilenas, roscas fritas, o como deseen llamarlas. Son una delicia, y justo lo que nuestros cuerpecitos necesitan en un invierno tan brutalmente frío como el presente.



domingo, 18 de junio de 2017

Galletitas de Nueces de mi Abuela


El año pasado, como en Mayo, la casa de mi abuela se incendió. A Dios gracias, todos salieron ilesos, pero la casa se quemó entera, del piso al techo. Al día siguiente del siniestro fuimos a ver la casa, o más bien lo que quedaba de ella, y fue súper fuerte ver todo reducido a escombros.

viernes, 9 de junio de 2017

Tarta de Manjar y Coco


Había ya, con ocasión anterior, planteado mi amor por la patria vecina al este, Argentina. Esto, sumado a mi adicción de tipo aguda por Youtube, llevo inevitablemente a que descubriese el programa “Cocineros Argentinos”, que se transmite por la TV Pública Argentina, pero cuyas recetas están disponibles en Youtube.

Cocineros Argentinos es la fuente, pues, de la inspiración de la receta del día de hoy: tarta de dulce de leche y coco, que he chilenizado a “Tarta de Manjar y Coco”. Al parecer, allá la combinación de ambos ingredientes es súper clásica, y la verdad es que me sonaba muy rica, así es que me aventuré a probarla, y feliz estoy de haberlo hecho.

viernes, 3 de febrero de 2017

El Queque Más Simple

Las vacaciones son bacanes por muchos motivos. El principal, obviamente, poder descansar el cuerpo, la mente y el alma del trabajo y la rutina extenuante. Pero también por otros motivos, como el hecho de que las vacaciones nos permiten profitar de hábitos poco compatibles con el ajetreo de la vida cotidiana y la vorágine de la urbe, tales como dormir eternamente, almorzar tarde y con calma, tomar once, ver el reality hasta el final, etc. Qué agrado y dicha esas prácticas.

En efecto, escribo estas líneas desde el sur, donde paso algunos días junto a mi familia. Y la receta que vengo en compartir, es una receta relajada y sencilla, tal como lo es la vida cuando se está de vacaciones. Es un queque , humilde y delicioso, que resulta perfecto para compartir a media tarde junto a una taza de té humeante, en compañía de la familia y de los amigos, en la complacencia de ver las horas pasar lenta y distendidamente.


Este queque es una de mis recetas regalonas, de esas que vengo haciendo desde que tengo uso de memoria. Su fuente es el excelente y queridísimo Manual Práctico de Cocina de Pablo Huneeus, que está en mi casa desde antes de mi nacimiento. La he hecho tantos cientos de veces que me la sé de memoria.

La gracia de este queque es precisamente que no tiene mucha gracia. Es una preparación completamente despojada de toda pompa, de todo exceso. Es la sencillez máxima, y eso precisamente es su mayor valor.

lunes, 30 de enero de 2017

Deliciosa Tarta de Nueces


Sé que proponer prender el horno en un Verano tan atrozmente caluroso como éste es una idea impopular. Lo sé. Yo también estoy muerta de calor. Día y noche. Al borde de la calcinación. 

Pero espero que no veten a priori esta receta por ello, sino que muy por el contrario, mi esperanza es que la aprecien en su mérito: si estoy proponiendo, en pleno Verano (infame, mortal y atroz Verano), prender el horno para hacer esta tarta, es porque esta tarta es excepcionalmente buena.

lunes, 23 de enero de 2017

Mantecados de Nuez


Mientras estaba estudiando para el grado, a ratos tenía ganas de morir, y entonces me ponía a cocinar como modo de aliviar el estrés. Pero como no tenía mucho sentido hacer una treintena de galletas en mitad de la semana para mí sola, lo que hacía era congelar las masas listas.

Así, durante el último mes de estudio, que fue el más arduo emocionalmente, cocine como mil galletas, y las congelé todas. Di mi grado el 20 de Diciembre, y el día 21 en la mañana me puse a hornear todo mi arsenal. Estuve horneando y glaseando y empaquetando galletas como por 3 días seguidos; fue muy bacán. Y una locura igual. Una noche estuve horneando como hasta las 4 am, y pretendía seguir, pero mi viejo entró a la cocina furioso y me prohibió seguir horneando (necesito demasiado vivir sola, Jesucristo mi señor).  

Aparte de cocinar mi receta preferida de galletas (recetaacá), probé algunas recetas de galletas nuevas. Como siempre en un surtido de galletas, hay algunas que gustan más y otras que gustan menos. Hoy vengo en compartir una de esas galletas. Unas sensacionales galletas.

Los gringos las llaman Russian Tea Cakes (queques del té rusos) o Mexican Wedding Cookies (galletas de matrimonio mexicanas) o Snowballs (bolas de nieve), pero ninguno de esos nombres me hace ni un poco de sentido, así es que he preferido rebautizarlas Mantecados de Nuez.